EN GRAN CANARIA ADMIRADOS, AQUÍ OLVIDADOS

Me he podido enterar que los retratos son parte de una serie que, por partida doble, realizó el artista grancanario Alejandro Reino para el Gobierno de Canarias. Alejandro Reino, que en la actualidad tiene 81 años, es un prestigioso pintor de larga trayectoria nacional e internacional, que ha abordado con especial énfasis el retrato, género en el que es considerado a escala internacional un gran maestro. No sé exactamente con qué retrato comenzó la serie de presidentes regionales (intuyo que con Alfonso Soriano) y por lo que se ve, llegó hasta retratar a Jerónimo Saavedra. Según me comentan, los cuadros de la serie realizada para Gran Canaria siguen colgados dignamente en un lugar destacado de la sede canariona de Presidencia, donde pueden ser admirados.

FOTO 3.- El almacén presidencial

El almacén presidencial, o el almacén de presidentes en Presidencia.

GALERÍA DE PRESIDENTES EN PRESIDENCIA

Como les digo y pueden apreciar en las fotografías exclusivas que me han hecho llegar, los retratos de la serie de Tenerife, reposan en los bajos del edificio de la Presidencia en la capital tinerfeña (en estos momentos Vicepresidencia) donde acompañan silenciosos a la vicepresidenta Patricia Hernández, actualmente (creo) la única “inquilina” residente fija en el inmueble (ilustre compañía desde el sótano). Según me aseguran fuentes de todo crédito, la sede no cuenta con ningún pasillo o salón donde se pueda ver una “Galería de Presidentes” al uso y no se sabe si hay retratos de los presidentes que sucedieron a Jerónimo Saavedra Acevedo y que, por si no los recuerdan y en este orden, fueron: Fernando Fernández Martín, (Jerónimo de nuevo un añito y medio) Manuel Hermoso Rojas, Román Rodríguez y Adán Pablo Martín Menis. De éstos anteriores no consta que haya retratos, el de Fernando Clavijo aún no toca y el de Paulino Rivero Baute (me dicen) ni está, ni se le espera.

FOTO 4.- ANTONIO CASTRO

Carolina Dárias, presidenta del Parlamento de Canarias, presente en el descubrimiento del retrato de su antecesor, Antonio Castro (d)

HASTA SIEMPRE, AMIGO FERMÍN

Lo que se vivió el pasado miércoles en la catedral de La Laguna fue toda una demostración de que se recoge lo que se siembra. Cientos de personas, muchas de las cuales no podían reprimir sus lágrimas, tributaron una impresionante y multitudinaria despedida de este mundo al que fue su sacerdote, su párroco, su confesor, su vecino, su compañero, su bienhechor… Un pan de Dios, un sacerdote ejemplar, una gran persona… Con tan solo cincuenta y tres años de edad, Fermín Santiago Hernández Hernández (para todos, sencillamente, el cura o el amigo Fermín) nos dejaba tras una larga enfermedad llevada con una entereza, discreción y dignidad absolutamente ejemplares. Nacido en 1962, fue criado desde muy pequeñito en la Casa Cuna de Santa Cruz de Tenerife, y creo que ese lugar marcó la vida, el carácter, la vocación y la dedicación de Fermín hacia los más desfavorecidos.

FOTO 5.- Fermín Hernández

El gran y querido sacerdote Fermín Hernández, que en paz descanse.

UNA EJEMPLAR TRAYECTORIA DE SERVICIO

Recién ordenado presbítero en 1996 por el obispo Felipe Fernández, el primer destino de Fermín fue como administrador parroquial de San Francisco, en Santa Cruz de La Palma, donde estuvo muy poco, antes de ser nombrado párroco de Nuestra Señora de La Luz en Arico Nuevo. El año 2002 pasó a ser titular de la parroquia de San Pío X, en Ofra, y capellán del Hospital La Candelaria en Santa Cruz de Tenerife. El año 2007, además, fue nombrado encargado de San Juan de la Cruz, también en Ofra. Y desde el año 2012 ha venido ejerciendo su última responsabilidad pastoral en Icod del Alto (Los Realejos), como párroco de Nuestra Señora del Buen Viaje. Todo ello sin olvidarse nunca de su querida Casa Cuna, del Hospital La Candelaria y, por supuesto, de su querido Club Deportivo Tenerife, equipo del que era capellán, forofo y muy crítico. Durante toda esta trayectoria vital, vocacional y de servicio, Fermín fue, sencillamente, ejemplar.

FOTO 6.- Fermín Hernández

El padre Fermín Hernández en plena celebración de la Eucaristía