TODO POR NO RECIBIR A UN GRUPO DE MÉDICOS

Hace tiempo que, desde esta humilde página periodística semanal, solo vengo pidiendo a los máximos responsables de la consejería de Sanidad, ahora con Blas Trujillo y el nuevo director del Servicio Canario de la Salud (SCS), Alberto Pazos, que, en todos los ámbitos y conflictos, hablen con las dos partes y no sólo con una. Que recaben información (verdadera y contrastada) desde todas las partes de un determinado conflicto y que dialoguen sincera y abiertamente con ambas partes. Seguramente, otro gallo habría cantado al bueno de Blas Trujillo quien, en menos de una semana, ha logrado soliviantar y hasta unir a tres de los grandes sindicados que tienen que ver con la Sanidad en Canarias (Intersindical, Comisiones Obreras y UGT) … y los que faltan por pronunciarse. Solo es cuestión de recibir a una representación de los médicos del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Canarias (que le han solicitado oficialmente ser recibidos, al menos dos veces) y, simplemente, oírlos. Simple y llanamente eso, recibirles y escucharles. ¿Es tan complicado?

Los médicos de Urgencias del HUC solo piden a Blas Trujillo que les reciba y escuche.

LAS MASCARILLAS ACCESIBLES DE ELSA DÉVORA

Y mientras se arregla (esperemos que pronto, con diálogo y bien) la compleja problemática que afecta a nuestro HUC (especialmente el conflicto en su servicio de Urgencias), todos estamos con el acongojo de lo que pasará con el Covid-19 y la gripe en los próximos meses. Y en medio de todo ello, una emprendedora tejinera, Elsa Calero Dévora, más conocida como Elsa Dévora, se ha puesto manos a la obra y, en su tienda E-Calero, está fabricando unas muy inclusivas y prácticas mascarillas anti-coronavirus. La imaginativa Elsa ha diseñado y puesto ya en producción, distribución y venta unas curiosas mascarillas cuyo frente está protagonizado por una placa transparente de plástico o metacrilato, que deja ver perfectamente la boca de la persona que la lleva puesta y, por tanto, ver el movimiento de sus labios cuando habla.

Elsa Calero Dévora, la emprendedora tejinera que hace mascarillas accesibles

AYUDAN A SORDOS AL PODER LEER LOS LABIOS

La cosa o “el invento” no tendría mayor relevancia que la “estética”, si no fuera porque, gracias al mismo, las personas sordas, pero que saben entender lo que la otra persona dice porque conocen el sistema de “leer los labios” pueden hacerlo gracias a que, a través de la “ventanita” de la mascarilla, pueden, como ya les dije, ver los movimientos de los labios de la persona que la lleva. Y una de las personas a las que le ha gustado el “invento” y la iniciativa, es el exalcalde de La Laguna, José Alberto Díaz Domínguez, quien ha comprado un par de ellas a la propia Elsa Dévora y, además de protegerse debidamente de la pandemia, hace promoción y publicidad a la ya popular emprendedora tejinera. La utilización de la curiosa y útil mascarilla por parte José Alberto Díaz es ejemplar y no se lo quita ni para sus intervenciones en los propios plenos del ayuntamiento lagunero, donde sigue dando batalla desde la oposición.

El exalcalde José Alberto Díaz, con una de las mascarillas accesibles de Elsa Dévora

MASCARILLAS PALMERAS DEL “MENSA” Y TENISCA

Otros que no se quedan atrás en esto de las mascarillas anti Covid-19 son los palmeros, aunque, en este caso, más que inclusivas son exclusivas, de cada uno de los dos principales equipos de fútbol palmeros, como son el glorioso y blanco Tenisca, y el celestial, rojillo y omnipotente Mensajero. Alguien, palmero hasta la médula, no ha dudado en diseñar unas “discretas” mascarillas con los escudos y demás símbolos representativos de los dos eternos rivales. Y, como no podía ser de otra manera, le faltó tiempo al ilustre veterinario Juan Francisco Capote Álvarez, para enfundarse la del su amado Tenisca. Y lo hizo, además, junto con el amigo Leo Lorenzo, devoto a muerte del Mensajero. No se pierdan la foto que les ofrezco en primicia exclusiva, tomada en el restaurante El Coral, ubicado en el muellito pesquero de Santa Cruz de La Palma. En ella pueden ver a ambos personajes Leo Lorenzo y Juan Capote, debidamente “enmascarillados” a punto de echarse unos “simones” en El Coral durante la pasada semana de frustrada Bajada de la Virgen. Tristes por ello, pero con la caballerosidad y el sano sentido del humor de la ciudadanía palmera. ¡Viva el Mensajero!

Con sus respectivas mascarillas: Leo (i) del Mensajero y Juan Capote, del Tenisca