LAS EMOTIVAS LÁGRIMAS DE UN ALCALDE

No sucede todos los días y por ello la gente se quedó con un sensible detalle. El pasado día 9, durante la tradicional y siempre impactante ceremonia del “Descendimiento del Cristo” el nuevo alcalde lagunero, Luis Yeray Gutiérrez, no pudo contener las lágrimas, que, en un momento determinado, llegaron a ser llanto. He vivido ese momento muchas veces y he visto a mucha gente que no puede contener ese llanto. Y lo que se siente, no se puede disimular ni fingir. Lo que pasa por la mente de un feligrés en ese momento no lo sabe nadie y queda entre esa persona y el Cristo. Lo que sintió, vivió y pidió en ese momento Luis Yeray Gutiérrez al Cristo, también es cosa de ellos dos. Pero no cabe duda que el nuevo alcalde lo sintió de verdad. Y eso le honra.

FOTO 2.- LUIS YERAY

El alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, que ha sido quien ha ostentado este año la representación de S.M. El Rey, en las Fiestas del Cristo lagunero.

UN DETALLAZO EN EL CAMBIO DE CORONA

El emotivo gesto del alcalde no pasó desapercibido para Francisco Doblas González de Aledo, el Esclavo Mayor de la Pontificia, Real y Venerable Esclavitud del Stmo. Cristo de La Laguna, quien se quedó positivamente sorprendido. Tanto que, en otro gesto (inédito según me comentan) rompió una tradición, que muchas veces están y pueden romperse, si es por un buen motivo o razón. Por si no lo saben ustedes, la corona que remata la Sagrada Imagen del Cristo Lagunero en su retablo del Real Santuario es de plata. Solo cuando la imagen desciende para sacarla en procesión, en Semana Santa o en sus fiestas de septiembre, la corona se le cambia por una de oro y eso lo hace solo y personalmente el Esclavo Mayor. Este año y tras ver las lágrimas del alcalde, Francisco Doblas quiso que Luis Yeray le acompañara y ayudara en el cambio de coronas. Lo comentó con el mayordomo de la Junta de Gobierno de la Esclavitud, Domingo Ferrera, quien no vio inconveniente alguno. El cambio se hizo con un Luis Yeray Gutiérrez al que le temblaban las manos mucho más que cuando recibió el bastón de la Alcaldía. Y es que él será el alcalde lagunero durante más o menos años, pero el Cristo ha sido, es y será por siempre el “Señor de La Laguna”.

FOTO-3.--CORONA

Momento en el que el alcalde de La Laguna (i) ayuda al Esclavo Mayor a cambiar la corona al Cristo lagunero.

TRADICIONAL COMIDA Y EJEMPLAR COCINA

También un año más se cumplió la antigua tradición de que el Esclavo Mayor invita a una comida canaria al prelado que ha ejercido como predicador del Quinario en honor al Cristo, y a la personalidad que ostenta en el año la representación de la Casa Real. Este año y por primera vez, la comida fue elaborada y servida (y muy bien) por los chicos y chicas del programa del Formación en Cocina (FOCA) de la Fundación Canaria El Buen Samaritano que, vinculada a la parroquia de Añaza, dirige Goretti Rodríguez. En el almuerzo el Esclavo Mayor está rodeado por los miembros de su Junta de Gobierno y, tras la comida, se sacó la foto que arriba les pongo en exclusiva y en la que, en la fila delantera y de izquierda a derecha, se puede ver a: Jesús Francisco Armisén Bobo (general de brigada, nuevo jefe del mando de la Quinta Subinspección General del Ejército en Canarias – 5ª SUIGE), José Antonio Valbuena (consejero de Transición Ecológica y Territorio del Gobierno de Canarias), Francisco Doblas (Esclavo Mayor), Bernardo Álvarez (obispo Nivariense), Ciriaco Benavente (obispo emérito de Albacete), Daniel Padilla (rector del Santuario del Cristo) y Víctor Manuel Álvarez (Vicario General).

FOTO-4.--FAMILIA

Foto de familia de la tradicional comida en honor del predicador del Quinario y del representante de la Casa Real.

DON CIRIACO ELEVA LA ESCLAVITUD A SANTA

Hay que reseñar, por cierto, que al final y lamentablemente, el representante de S.M. El Rey, Luis Yeray Gutiérrez (alcalde de La Laguna) no pudo asistir a la comida, por coincidir ésta con la fecha del Pleno mensual del Ayuntamiento lagunero. Y otra curiosa anécdota se produjo previamente al almuerzo, cuando el predicador del quinario de este año en honor al Cristo, monseñor Ciriaco Benavente Mateos firmó en el “Libro de Honor” de la Esclavitud y en el texto de la dedicatoria (igual que ya lo había hecho a viva voz en las dos primeras homilías del quinario) “elevó” a la Esclavitud al rango y categoría de “Santa”. Ni que decir tiene que la cosa agradó a mucha gente lagunera, comenzando por el propio Esclavo Mayor de la que (de ser cierto lo del nuevo rango) pasaría a denominarse: Santa, Pontificia, Real y Venerable Esclavitud del Stmo. Cristo de La Laguna… ¡Ahí es nada!

FOTO-5.--FIRMA

Mons. Ciriaco Benavente firma en el Libro de Honor y pone a la Esclavitud como “Santa”, con Francisco Doblas (i) Bernardo Álvarez (obispo) y Daniel Padilla (rector del Real Santuario) como testigos.